
Trabajo de membrana líquida y manta de fibra de vidrio
La impermeabilización y protección de superficies se lograron a través de un proceso minucioso que involucró la aplicación de membrana líquida y manta de fibra de vidrio. Este procedimiento, esencial para preservar la integridad de las superficies, constó de varias fases cuidadosamente ejecutadas.

El proceso comenzó con una meticulosa preparación de la superficie existente. En esta etapa, se llevó a cabo un raspado minucioso de la losa y las cargas, eliminando de manera exhaustiva cualquier rastro de superficie suelta. Esta acción aseguró que la base estuviera completamente libre de imperfecciones que pudieran comprometer la efectividad de la impermeabilización. Además, se realizó una limpieza minuciosa para eliminar todo tipo de suciedad, polvo y tierra que pudieran haberse acumulado con el tiempo. Esta preparación rigurosa sentó las bases para un anclaje sólido y confiable de los materiales de impermeabilización, garantizando que la superficie estuviera libre de contaminantes que pudieran afectar la calidad del trabajo.

El siguiente paso implicó la aplicación de una capa inicial de membrana líquida diluida con agua. Esta capa desempeñó un papel fundamental como imprimación, preparando la superficie para la adherencia óptima de la manta de fibra de vidrio en etapas posteriores. La membrana líquida, al ser aplicada de manera uniforme, estableció las condiciones ideales para un anclaje sólido de la manta de fibra de vidrio y aseguró una mayor durabilidad y resistencia de la impermeabilización.

Una vez que la primera capa de membrana líquida como imprimación se secó adecuadamente, se procedió a la aplicación de una segunda capa de membrana líquida. Esta capa se combinó con la colocación de la manta de fibra de vidrio, que actúa como una barrera adicional de impermeabilización y refuerzo estructural. La integración de la manta de fibra de vidrio en este paso fortaleció aún más la estructura y proporcionó una protección adicional contra la infiltración de agua.

Una vez que la superficie con la manta de fibra de vidrio se secó completamente y se estableció una base sólida, se aplicaron dos capas finales de membrana líquida, esta vez sin diluir. Estas capas finales no solo aseguraron una impermeabilización efectiva, sino que también proporcionaron una capa protectora resistente y duradera. La combinación de las capas de membrana líquida y la manta de fibra de vidrio culminó en una superficie altamente impermeable y robusta, capaz de resistir las inclemencias del tiempo y proporcionar una protección duradera a lo largo del tiempo.

Cada fase de este proceso meticuloso fue llevada a cabo con precisión para garantizar la máxima eficacia en términos de impermeabilización y refuerzo estructural. Cada capa y cada etapa se diseñaron para contribuir al rendimiento y la durabilidad a largo plazo de la superficie tratada, asegurando un resultado óptimo y confiable.
-Maxi Mella